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Buscamos las primeras clínicas en México

Cierras la clínica y ya te puedes ir.

El expediente, el inventario y el cobro están en la misma pantalla donde atiendes. Lo que anotas en la consulta ya está en la cuenta cuando el dueño llega a pagar.

  • Sin tarjeta
  • Nada que instalar
  • Te damos de alta nosotros
Pantallas de Veterinapp a lo largo de un día: la agenda, el expediente de Canela y el cobro de su visita.

Hoy tu clínica cierra dos veces.

Una cuando se va el último paciente. Otra cuando terminas de pasar todo a la computadora.

  • 11:20

    El expediente vive en la libreta

    Y una libreta no se busca. Cuando el dueño pregunta por la vacuna del año pasado, alguien va al archivero.

  • 17:45

    Nadie sabe cuánto te deben

    El crédito de los clientes de toda la vida lo llevas de memoria y en un cuaderno aparte, y la caja no cuadra hasta que alguien se acuerda de quién quedó a deber.

  • 19:05

    Te enteras del faltante hasta que lo necesitas

    Se acabó el antibiótico y lo descubres con el paciente en la mesa. Nadie te avisó cuando quedaban tres.

Un día en la clínica, de la primera cita al último cobro.

Así se ve un martes cualquiera: desde que entra el paciente hasta que cierras su cuenta, sin brincar a otro sistema.

  1. 9:10 recepción

    Reconoces al paciente antes de que cruce la puerta

    En recepción buscan por el nombre del dueño o de la mascota y abren su ficha. Ahí está la foto, quién más puede recogerlo y lo que quedó pendiente la vez pasada.

    • La foto, para reconocerlo sin preguntar
    • Todos sus dueños, con el teléfono de cada quien
    • Lo que quedó pendiente la visita anterior
  2. 9:25 consulta

    El expediente se llena durante la consulta, no en la noche

    Llenas el motivo, los antecedentes, el diagnóstico y el plan con una mano, mientras sujetas al paciente con la otra. Cuando termina la consulta, termina el expediente.

    • Motivo, diagnóstico y plan en cada visita
    • Exploración física, mucosas y diferenciales (DAMNIT)
    • Lo que le aplicaste baja del inventario, con su lote
  3. 9:50 cobro

    Lo que usaste en la consulta ya está en la cuenta

    La vacuna que aplicaste sale del inventario y entra a la cuenta sola. Nadie transcribe nada, y el lote y la caducidad quedan guardados en el expediente.

    • Lo que aplicaste baja del inventario al cobrar
    • Paquetes de servicios con un clic
    • Crédito y saldo a favor, cliente por cliente
  4. 19:40 cierre

    Cuadras la caja con lo que ya se registró

    Abriste la caja en la mañana y cobraste durante el día. Al cerrar comparas lo que hay en el cajón con lo que quedó registrado, y te llevas el corte en PDF.

    • El conteo de efectivo del día, sin sumarlo a mano
    • La diferencia salta sola si algo no cuadra
    • Corte en PDF para ti o para tu contador

Y ya te puedes ir a tu casa.

Quiero estar entre las primeras

IA que ya funciona

Teclear treinta renglones cansa. No capturar el lote cuesta.

El lote y la caducidad son lo primero que se queda en blanco cuando capturas a mano, porque anotarlos no te resuelve nada hoy: sirven meses después, cuando ese frasco está por caducar. La foto los saca de la factura sin que los busques, y con eso te avisamos antes de que un lote caduque y sabes a qué paciente le tocó cada frasco.

  • La suma de lo que leyó, contra el total impreso en la factura
  • Cada renglón cae en tu producto, aunque el proveedor lo escriba a su manera
  • Si esa factura ya la registraste, te lo dice antes de duplicarla

Y por eso, seis meses después:

  1. Compra

    Distribuidora Veterinaria del Valle

    30 frascos el 12 de marzo, a $184.00 cada uno

  2. Lote

    B-2231, caduca en noviembre

    Quedan 24 · te avisa antes de que se venza

  3. Paciente

    A Firulais le tocó ese lote

    Queda en su expediente, con la fecha en que se le aplicó

  4. Cobro

    Recibo R-1042

    La línea cobrada apunta al lote, y el lote ya no se borra

Ver las demás pantallas

Hecho en México, no traducido.

No es un sistema de fuera con una capa de español encima: está hecho mirando cómo trabaja una clínica mexicana, con los datos fiscales donde van y las palabras que tu equipo ya usa.

  • Español de verdad

    Cada pantalla, cada mensaje de error y cada receta se escribieron en español, no se pasaron por un traductor. Tu equipo no tiene que adivinar qué quiso decir un botón.

  • Facturas si quieres, no porque toca

    Opcional

    Si tu clínica factura, el RFC y el régimen ya tienen su lugar en la ficha del cliente, así que el día que timbremos no capturas nada otra vez. Si no facturas, esos campos ni los ves. Timbrar llega después del lanzamiento.

  • Un filtro se puede equivocar. Una pared no.

    En casi todos los sistemas, todas las clínicas viven en el mismo lugar y una regla decide qué te toca ver. Si esa regla falla una vez, alguien termina viendo pacientes que no son suyos. Aquí tu clínica tiene su propio espacio, aparte: no hay nada de nadie más adentro, así que no hay regla que pueda fallar. Y el día que te vayas, te llevas todo completo.

Lo que no te toca resolver

Ocho cosas que no tienes que resolver tú.

Es trabajo que hoy recae en alguien de tu equipo, o en nadie hasta el día en que hace falta. Seis ya funcionan hoy; dos están en camino, y te decimos cuáles.

De la caja del proveedor al recibo del cliente

Seis meses después preguntan de qué lote salió esa dosis. Tienes la respuesta.

De cada frasco sabes a quién se lo compraste, en qué lote venía, a qué paciente terminó aplicándose y en qué recibo se cobró. No es un campo de texto donde alguien anota el lote: la cadena la sostiene la base de datos, y un lote que ya se usó no se puede borrar.

  • Del proveedor al lote, y del lote al paciente
  • El lote queda en el expediente con la fecha en que se aplicó
  • Seis meses después sigues pudiendo contestar de qué frasco salió
La ficha de un lote: de quién llegó, en qué paciente terminó y en qué recibo se cobró.
Cómo se sostiene la cadena

La factura del proveedor se captura sola

El lote y la caducidad dejan de depender de la paciencia que quede a las siete de la tarde.

Le tomas foto a la factura que te dejó el repartidor y las filas se llenan solas: producto, cantidad, costo, lote y caducidad cuando vienen impresos. El lote y la caducidad son justo lo primero que se queda en blanco cuando capturas a mano, porque anotarlos no te resuelve nada hoy: sirven meses después, cuando ese frasco está por caducar.

  • La suma de lo que leyó, contra el total impreso en la factura
  • Cada renglón cae en tu producto, aunque el proveedor lo escriba a su manera
  • Si esa factura ya la registraste, te lo dice antes de duplicarla
Da igual cómo venga impresa —abreviada, en mayúsculas, con el lote pegado a la descripción—: a la izquierda la factura tal como llega; a la derecha, ya leída y puesta en tus productos.
Ver la pantalla

Quién ve qué, y quién no ve lo que te cuesta

Cobrar no debería obligar a nadie a enterarse de tus márgenes.

Tu equipo entra con su propio rol: dueño, administrador o personal. Y tú decides, rol por rol, quién puede ver el costo, el margen y la utilidad. No es un candado en la pantalla — el dato ni siquiera sale del servidor para quien no debe verlo, así que no hay forma de asomarse por atrás.

  • Dueño, administrador y personal, cada quien con lo que necesita
  • Ocultas costo, margen y utilidad a quien no le toca verlos
  • Marcas quién es MVZ, y su nombre es el que firma el expediente
Tu equipo, y el interruptor que decide quién ve el costo. Apagado, ese dato no se le manda.
Cómo funcionan los permisos

La receta cuantificada y el libro de control

La libreta del libro de control deja de existir.

La receta sale del expediente, y el libro de control deja de ser una libreta de papel. El folio de la cuantificada viene impreso en el recetario que te autoriza la Secretaría —eso no lo inventa ningún software—; tú lo capturas una vez y nosotros llenamos el resto y lo arrastramos hasta el libro. Encaja con lo que ya llevas: el libro es, en el fondo, la misma cadena lote → paciente → folio que la trazabilidad ya construye sola.

  • Los datos del MVZ, del propietario y del paciente, ya capturados
  • El libro de control se llena con lo que ya registraste al cobrar
  • RFC, régimen y uso de CFDI en su lugar desde el primer día
La receta sale del expediente que acabas de llenar, con el folio de tu recetario capturado una sola vez, y el asiento del libro se escribe solo.
Ver el cumplimiento completo

Tu información se respalda sola

El día que haga falta, no va a depender de que alguien se hubiera acordado.

La clínica se respalda todos los días, y el respaldo se guarda fuera del servidor donde corre el sistema: uno que vive junto a lo que respalda no sirve justo el día que lo necesitas. Nadie de tu equipo tiene que apretar nada antes de irse.

  • Respaldo diario, guardado fuera del servidor de la clínica
  • Nadie de tu equipo tiene que apretar nada antes de irse
  • Si algo pasa, nos escribes y lo resolvemos nosotros
Cada noche, sin que nadie apriete nada. Y guardado fuera del servidor de la clínica.
Dónde viven tus datos

Nos traemos lo que ya tienes

Los años de historia que ya cargas dejan de ser la razón para no cambiarte.

Cambiar de sistema da miedo por una sola razón: los años de historia que ya cargas. Tus clientes, tus pacientes y sus expedientes se pasan sin que tú captures nada — lo hacemos nosotros, con lo que tengas a la mano, y tú lo revisas antes de que quede en firme.

  • Nos pasas lo que tu sistema de hoy pueda exportar: Excel, CSV o respaldo
  • Lo revisas contra tus registros antes de que quede en firme
  • Sin costo para las clínicas que entran ahora
Tu archivo, con cada columna reconocida y las fichas listas para revisar. Esto lo corremos nosotros.
Cómo hacemos la migración
Próximamente

La nota se escribe mientras exploras

Sales de la consulta con la nota hecha, y sin doce mensajes esperándote.

Dictas la consulta mientras tienes las manos en el paciente y las cuatro notas se escriben solas. Las corriges antes de guardar: la nota sigue siendo tuya, y quien la firma eres tú. Del otro lado del día pasa lo mismo con el teléfono — lo de siempre, horarios y si ya toca la vacuna, se contesta sin que nadie deje lo que está haciendo.

  • Dictas mientras exploras; el paciente no espera a que termines de teclear
  • La revisas y la corriges antes de guardar — nada se guarda a tus espaldas
  • Y lo repetitivo del WhatsApp se contesta solo, con lo demás pasando a alguien
Hablas como le hablarías a un colega; las cuatro notas se acomodan solas. Tú las corriges antes de guardar.
Ver las dos pantallas
Próximamente

Los resultados llegan al expediente

El PDF deja de vivir en el correo de quien lo pidió.

Lo que hoy llega por correo y alguien transcribe a mano —o pega como PDF y ahí se queda— entra al expediente del paciente con sus valores al lado. Sin volver a capturar, sin buscar en qué correo estaba, y comparable con el estudio del año pasado porque los dos viven en el mismo lugar.

  • Llegan al expediente del paciente, no a la bandeja de quien los pidió
  • Con sus valores de referencia, para leer el resultado sin buscar la tabla
  • Comparables con los estudios anteriores del mismo paciente
La biometría entra al expediente del paciente con sus valores de referencia al lado, sin que nadie transcriba.
Ver la pantalla

Lo que ya funciona, y cuándo llega lo demás.

Sin letras chiquitas: si algo todavía no existe, aquí te lo decimos. No te vas a enterar a media consulta.

Ya lo puedes usar

El día completo, de que entra el paciente a que cierras la caja. Con pacientes reales, desde hoy.

  • Clientes, propietarios y pacientes
  • Expediente con notas de consulta
  • Exploración física y diferenciales (DAMNIT)
  • Cartilla de vacunación y desparasitación
  • Estética, hospedaje, cirugía y dental
  • Inventario con lote y caducidad
  • Te avisa antes de que algo se acabe o caduque
  • Escaneo de la factura del proveedor con IA
  • De qué proveedor llegó cada producto, y a cuál pedir más
  • De qué lote salió lo que le pusiste a cada paciente
  • Paquetes de servicios
  • Presupuestos antes de autorizar
  • Ventas, cobros, adeudos y saldo a favor
  • Estado de cuenta por cliente
  • Corte de caja, con PDF para tu contador
  • Roles y permisos, y quién puede ver los costos
  • Recetas, y el folio de tu recetario en el libro de control
  • Libro de control COFEPRIS
  • Respaldos diarios de la información de tu clínica
  • Migramos tus datos del sistema que usas hoy
  • Agenda completa por consultorio
  • Recordatorios de cita, automáticos

Lo que sigue

Ésta es la lista que tu opinión mueve: lo que nos pidan las primeras clínicas se adelanta.

  • Certificados y consentimientos con folio
  • Timbrado CFDI 4.0, si lo necesitas
  • Notas de consulta dictadas
  • WhatsApp para tus clientes
  • Previsión de medicamento por temporada
  • Pagos en línea
  • Los números del mes y el reporte para tu contador

Ahorita no te cuesta nada. Sólo queremos saber cómo te va.

Estamos abriendo con unas cuantas clínicas. La usas con pacientes reales desde el primer día y nosotros construimos con lo que nos digas.

Lo que incluye

Cuando pongamos precio, entras con descuento
Hoy no cuesta nada. El día que empecemos a cobrar, entras con descuento y se queda contigo mientras sigas con nosotros, aunque el precio de lista suba después. Y los dos primeros meses van por nuestra cuenta.
Te contesta quien lo construye
Nos escribes y te contesta quien la está construyendo. No hay conmutador ni folios que nadie responde.
Tu opinión mueve la lista
Si tu forma de trabajar necesita algo que hoy no existe, nos lo dices. Si entra en lo que sigue, te decimos cuándo.
Te puedes salir cuando quieras
No hay contrato que cancelar ni nada que desinstalar, y puedes seguir con lo que ya tienes mientras la pruebas.

Lo único que pedimos

Que nos digas qué sí, qué no y qué falta

Que la uses de verdad y nos lo cuentes con ejemplos; un «todo bien» no nos sirve para construir nada. Media hora cada dos semanas en llamada, o dos comentarios por semana desde la app: el que te acomode. Y si un día decides que no te quedas, dinos por qué antes de irte.

Quiero estar entre las primeras

Revisamos cada solicitud: buscamos clínicas que de verdad la vayan a usar.

Gratis mientras lo construimos contigo.

El precio lo definimos en el lanzamiento. Si entras ahora, tu descuento te sigue de ahí en adelante, y los dos primeros meses van por nuestra cuenta.

Las primeras clínicas

Disponible ahora

Para la clínica que quiere ordenarse desde hoy y opinar en lo que construimos después.

Gratis mientras estemos construyendo

Quiero estar entre las primeras
  • Clientes, pacientes y dueños
  • Expediente con notas de consulta
  • Inventario con lote, caducidad y avisos
  • Cartilla de vacunación y desparasitación
  • Paquetes de servicios
  • Ventas, cobros, adeudos y saldo a favor
  • Corte de caja al cerrar el día
  • Roles y permisos, y quién ve los costos
  • Receta cuantificada y libro de control
  • Tu clínica, en su propio espacio, con respaldo diario
  • Migramos tus datos del sistema que usas hoy, sin costo
  • Agenda por consultorio, con recordatorios automáticos
  • Te contesta quien lo construye

Clínica completa

En el lanzamiento

Para cuando la clínica ya no sólo se ordena, sino que también habla con tus clientes: WhatsApp, pagos en línea y los reportes que te pide el contador.

Por definir con tu descuento de siempre si entras ahora

Aparta tu descuento
  • Todo lo anterior, más:
  • WhatsApp para tus clientes
  • Certificados de vacunación y consentimientos
  • Reportes listos para tu contador
  • Timbrado CFDI 4.0 si tu clínica factura

Preguntas que nos hacen seguido.

¿No está la tuya? Escríbenos: te contesta quien lo construye.

hola@veterinapp.app
¿Cuántas clínicas los usan?

Ninguna todavía: apenas estamos abriendo, y tú serías de las primeras. Preferimos decírtelo de frente antes de que lo preguntes. Eso también es lo que te toca a ti: entras cuando todavía se decide qué se construye, y tu descuento se queda contigo. Y no tienes que creernos: la demo está abierta en veterin.app, con clínicas de ejemplo y sin registro.

¿Ya puedo usar Veterinapp con pacientes reales?

Sí. Apenas vamos empezando con las primeras clínicas: nos escribes, te damos de alta y la usas en el día a día, con pacientes reales. Lo único que te pedimos es que nos digas qué sí te sirvió, qué no y qué te hizo falta.

¿Está hecho para México?

Sí, desde el principio: en español, y con el RFC, el régimen y el uso de CFDI donde van desde el primer día. Timbrar el CFDI 4.0 y mandar WhatsApp a los dueños llegan después del lanzamiento.

Ya uso otro sistema. ¿Tengo que capturar todo otra vez?

No, eso lo hacemos nosotros. Nos pasas lo que tu sistema actual pueda exportar —un Excel, un CSV, un respaldo de la base— y nosotros pasamos tus clientes, tus pacientes y su historia. Tú la revisas contra tus registros antes de que quede en firme. Para las clínicas que entran ahora va sin costo.

¿Toda mi gente ve lo mismo?

No, y eso lo decides tú. Cada quien entra con su rol —dueño, administrador o personal— y tú eliges por rol quién puede ver el costo, el margen y la utilidad. Recepción puede cobrar sin enterarse de lo que te cuesta cada cosa. No es que se lo escondamos en la pantalla: ese dato ni siquiera se le manda.

¿Y si se pierde la información?

Tu clínica se respalda todos los días, sin que tengas que acordarte. Y vive en su propio espacio, aparte del de cualquier otra clínica: no es un filtro que decide qué te toca ver, es una pared.

¿Qué pasa con mi información si dejo de usarlo?

Los datos de tu clínica son tuyos y viven aparte de los de cualquier otra. Si te vas, nos escribes y te los entregamos completos. No se comparten con otras clínicas ni se venden.

¿Tengo que instalar algo o comprar un servidor?

No. Veterinapp funciona en el navegador. Si tienes internet y una computadora o tablet, ya tienes todo lo que hace falta.

¿Y si mi equipo batalla con la computadora?

Justo para eso está pensado. Todo está en español y nosotros te acompañamos en el alta. En una tarde ya lo están usando.

Cuéntanos de tu clínica.

Nos cuentas cómo trabajan hoy y te damos de alta. Leemos todos los mensajes y te contestamos a más tardar en dos días hábiles. Si te late, damos de alta tu clínica ese mismo día.

  • No pedimos tarjeta
  • Te contestamos en dos días hábiles
  • Te contesta el equipo, no un bot
hola@veterinapp.app

Para las primeras clínicas

23 preguntas, unos tres minutos.

Solo cinco son obligatorias: quién eres, qué haces en la clínica, cómo se llama, dónde está y cómo te escribimos. Lo demás nos dice qué construir para tu clínica y te lo puedes saltar; de hecho, puedes mandarlo aunque no lo termines.

  • Nadie más ve tus respuestas
  • No pedimos tarjeta
  • Te escribimos en dos días hábiles

Listo, recibimos tus respuestas

Te escribimos a más tardar en dos días hábiles y te avisamos en cuanto tu clínica esté lista. Gracias por el rato: de aquí sale lo que construimos.

Quién eres
Tu rol

Solo el primer bloque es obligatorio. Lo demás nos ayuda a construir para tu clínica, pero puedes saltártelo.

Cómo es tu clínica
¿Cuántos veterinarios atienden?
¿Cuántas sucursales?
¿Cuántas consultas por semana, más o menos?
¿Qué servicios manejas?
Qué usas hoy
¿Con qué llevas la clínica hoy?
Si pagas por software hoy, ¿cuánto al mes?
¿Prefieres licencia de una sola vez o suscripción mensual?
Cómo llevas tus productos Marca hasta dónde necesitas llegar. Cada opción incluye las anteriores.

De fábrica, tu equipo no ve costos ni márgenes. Tú decides quién sí.

¿Manejas crédito o anticipos con tus clientes?
Lo que más te cuesta hoy
¿Qué te quita más tiempo? Escoge hasta tres
¿Qué papeleo te gustaría no volver a hacer a mano? Marca los que quieras
Si el sistema generara ese papeleo solo, ¿qué tanto te ayudaría?
El trato
¿Cómo prefieres platicarnos todo eso?
Si Veterinapp hiciera justo eso, ¿cuánto más pagarías al mes?